Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por un aumento de los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Esto es debido a que el páncreas no produce insulina o el cuerpo no la utiliza de forma correcta. Existen diferentes tipos de diabetes y las más frecuentes son la tipo 1, la tipo 2 y la gestacional.
Existen varios tipos de diabetes:
Diabetes tipo 1:
El páncreas no produce insulina, por lo tanto, la glucosa no puede ingresar a las células. Generalmente comienza antes de los 30 años y su tratamiento requiere seguir un plan de alimentación adecuado y la aplicación de inyecciones de insulina todos los días.
Diabetes tipo 2:
Es la forma más común. Si bien existe producción de insulina, esta es insuficiente y la misma actúa de forma incorrecta, de modo que el ingreso de la glucosa a las células, se ve dificultado (insulinorresistencia). Si bien suele comenzar después de los 40 años, la enfermedad se observa en forma cada vez más frecuente en personas más jóvenes. Este tipo de diabetes se asocia a sobrepeso y obesidad, alimentación inadecuada, falta de actividad física y antecedentes familiares de diabetes tipo 2.
Diabetes gestacional:
Es la glucemia alta que se inicia o se diagnostica en el embarazo.
Otro tipo específico de diabetes, menos frecuente, es la diabetes causada por otras enfermedades o medicamentos como por ejemplo enfermedades del páncreas.
¿Cómo se detecta?
El diagnóstico de la diabetes se realiza mediante la medición de la glucosa en sangre en ayunas (glucemia basal) y se recomienda en las siguientes circunstancias:
En todas las personas a partir de los 45 años.
Y en los menores de 45 años, cuando existe al menos 1 factor de riesgo.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
- Familiares con diabetes (padres, hermanos, hijos).
- Diabetes durante el embarazo.
- Mujeres con hijos nacidos con peso mayor a 4 kg.
- Sobrepeso u obesidad.
- Actividad física insuficiente, sedentarismo.
- Enfermedad cardiovascular.
- Hipertensión arterial.
- Colesterol alto.
- Tabaquismo.
Si el resultado es normal, repetir cada 3 años o más frecuentemente según criterio médico.
Los valores de glucemia plasmática en ayunas:
Normales: en personas que no tienen factores de riesgo (ver arriba): menores de 110 mg/dl
en personas que tienen factores de riesgo: menores de 100 mg/dl
Aquellos valores entre 100 o 110 y 125 mg/dl tienen una glucemia alterada en ayunas
Valores iguales o mayores a 126 mg/dl en dos ocasiones se diagnostica diabetes.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la diabetes pueden variar de intensidad en diferentes personas y según el tipo de diabetes.
La diabetes tipo 1 suele producir síntomas de forma rápida y clara tras la falta de producción de insulina, por lo que su diagnóstico suele ser prácticamente inmediato tras el inicio de los síntomas.
En cambio, la diabetes tipo 2, es mucho más gradual, pueden pasar varios años sin que se produzcan síntomas que hagan sospechar su presencia por lo cual, el diagnóstico se puede producir al realizar un análisis de sangre por otro motivo.
Los síntomas de la diabetes pueden ser:
- Falta de energía
- Poliuria (orinar mucho).
- Polifagia (aumento del apetito).
- Polidipsia (beber mucho por sed).
- Pérdida de peso.
- Visión borrosa.
- Infecciones urinarias a repetición.
- Infecciones cutáneas a repetición.
- Heridas que tardan en cicatrizar.
- Si tiene alguno de estos síntomas o características, acérquese al centro de salud más cercano para realizar un control.
¿Cuál es el tratamiento?
Se basa en 4 pilares:
Educación diabetológica: Incorporar conocimientos acerca de la enfermedad y las estrategias para los cuidados cotidianos es un componente esencial del tratamiento de la diabetes y otras enfermedades crónicas.
Estilo de vida saludable, que comprende:
Plan alimentario equilibrado con porciones adecuadas que incluyan verduras, frutas, granos integrales, legumbres, carnes magras, lácteos descremados y bajo en sodio; con reducción al mínimo del consumo de alcohol.
Actividad física aeróbica: antes de iniciar, consulte a su equipo de salud para elegir el tipo, la intensidad, frecuencia y duración de actividad física que puede realizar según su edad, estado de salud y sus preferencias.
No fumar.
Tratamiento farmacológico: medicación vía oral o inyecciones de insulina.
Tratamiento de sus factores de riesgo y enfermedades asociadas: hipertensión, sobrepeso u obesidad, colesterol alto.
